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La reforma todo el sistema educativo


El bienestar de las naciones depende de la formación de su población, del acceso sin exclusiones que tengan a las oportunidades, de la conservación y regeneración del medio ambiente.


En el siglo XIX, una parte importante del éxito de los liberales en la transformación del país fue la eliminación de los planes de estudios medievales asentados en el trivio y cuadrivio prevalecientes en las escuelas religiosas, que eran las únicas de entonces; al mismo tiempo que introdujeron en su lugar de una educación laica que incorporaba agrimensura, y otras materias requeridas para el desarrollo mercantil capitalista.


Dada la velocidad de los cambios tecnológicos, la existencia de un sector relevante de más del 50% de la PEA que tienen menos del bachillerato, asociado a la exclusión de amplios sectores y la necesidad preservar y regenerar el medio ambiente base de nuestras fortalezas, el sistema educativo como un todo debe ser objeto de importantes ajustes y reformas. Con exclusión social y descuido del medio ambiente se incuban peligros crecientes que amenazan al país.


En varios artículos en estas páginas he escrito sobre los alcances que deben tener estas reformas, desde la educación básica, la educación media y técnica hasta la capacitación masiva en las comunidades. Desde PRISMA LATINOAMERICA empresa de interés social radicada en Costa Rica, elaboramos hace más de un año un video sobre la reforma educativa





y reprodujimos otro con una entrevista a don Jorge Vargas Cullell director del Estado de la Nación,



para promover el debate, sin resultados hasta el momento. Tal parece que para quienes se encuentran en una esfera de confort institucional, es mejor obviar estos temas escondiendo la cabeza como el avestruz, sin darse cuenta que esta reforma se hará con ellos, sin ellos o contra ellos. Que el sentido común aconseja ser proactivos en las transformaciones, para que no prevalezcan las imposiciones y las visiones parciales. Por ejemplo, para que no se imponga el interés mercantil inmediato sobre la conservación de la riqueza biológica y la regeneración del medio ambiente, de la cual dependemos estratégicamente.


Recientemente la señora ministra de Educación presentó sus opiniones, algunas de ellas razonables, a las que, en su criterio, debe ajustarse la Educación Superior. Lamentablemente lo hace todo esto dentro de un paquete de recorte presupuestario draconiano del Fondo de Educación Superior. Recorte que además de no tener asidero constitucional ni legal, amenaza por sus dimensiones, con afectar muy seriamente a la educación superior nacional que independientemente, de que tenga lunares que deben corregirse, califica con un alto nivel dentro de la evaluación universitaria latinoamericana. En otras palabras, amenaza con desvestir un santo calificado para arropar a la educación primaria y secundaria que tiene efectivamente serias carencias. Solo que estas no son exclusivamente de presupuesto, sino también de gestión y evaluación. Basta referirse a las noticias sobre el tortuguismo prevaleciente en ese ministerio por el exceso de normativa y al estancamiento de partidas millonarias destinadas a la conservación y renovación de centros educativos; o peor aún cómo no se aprovechan y reproducen las mejores prácticas, que las hay, alcanzadas en los centros educativos. Esto en cuanto a calidad de la educación, pero también de renovación de las instalaciones físicas, gracias a la promoción de las comunidades organizadas. Por otra parte, deben perfilarse al menos las líneas estratégicas de los nuevos planes de estudio, no basta con enseñar a manejar, ante todo es preciso capacitarse en organización alrededor de las actividades culturales, deportivas y financieras. Saber aprovechar la economía circular y regenerar el medio ambiente. Todo esto con instrumentos indispensables en nuestros tiempos como programar con software libre, aprovechar la inteligencia artificial y el internet de las cosas. En fin, un nuevo curriculum que prepare a los jóvenes para un siglo XXI colaborativo.


La reforma del sistema educativo es impostergable y debe realizar cuanto antes, pero debe hacerse dentro del régimen de derecho, con la información sobre los efectos de las medidas, uniendo en este proceso el haz de voluntades nacionales. No para atrasar las cosas llevándolas a comisiones interminables, sino para sumar compromisos que faciliten las reformas. Existe un proverbio chino que dice solo voy más rápido, juntos vamos más lejos. En este sentido las amenazas administrativas y políticas no contribuyen a crear el clima requerido, ya existen bastantes amenazas generadas el deterioro del medio ambiente y el crecimiento de la violencia generada por la exclusión social y capitalizada por el narcotráfico. Eso basta y sobra para motivar e involucrar a todos en las transformaciones que requiere la estabilidad y progreso nacional en las décadas entrantes.


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